En un instituto muy fino para señoritas, durante la clase de biología, va el profesor y pregunta:
- Señorita Irujo, podría usted nombrarnos el organo del cuerpo humano que, en las condiciones apropiadas, se expande hasta multiplicar su tamaño por seis, y explique cuáles son estas circunstancias.
La aludida se sonroja inmediatamente, pero se levanta y dice:
- Con perdón, profesor, pero yo diría que esta no es la pregunta mas adecuada para hacerle a una dama. Prefiero no contestar.
Y a continuación se sienta. El profesor, sin inmutarse, dice:
- Señorita García, responda usted.
- La pupila del ojo, bajo iluminación muy débil.
- Correcto. Y ahora, señorita Irujo, déjeme decirle tres cosas.
En primer lugar, usted debería haber estudiado la lección. En segundo lugar, tiene usted una mente sucia impropia de una mujer de su posicion.
Y tercero, algun día se llevara usted una amarga decepción.
martes 8 de julio de 2008
En clase de biología
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