miércoles, 19 de enero de 2011

Cambio en pesetas

Entra un tipo a una cafetería y le pide un café solo al camarero. Al terminar, el cliente pregunta:

- ¿Cuánto es?

- Trece pesetas.

El cliente, con sorna, se saca trece monedas de una peseta -es decir, trece pesetas- y las va tirando una a una en diferentes direcciones (una detrás de las botellas, otra dentro de la ensaladilla, otra encima de la lámpara, otra en el vaso de un borracho que andaba por allí, etc...). Obviamente, el camarero se cabrea pero las recoge (por aquello de que "el cliente siempre tiene la razón").

Al día siguiente, el cliente vuelve y otra vez le tira las trece pesetas para todos lados (esta vez el borracho tapó el vaso a tiempo). Así van pasando los días hasta que una mañana, el tío no tiene suficientes pesetas, con lo que paga con una moneda de cinco duros (25 pesetas, para los no familiarizados con el lenguaje). El camarero al verla piensa:

- ¡JA!!!! Ésta es la mía, este mamón se va a enterar ahora.

Y dice:

- Caballero, su cambio.

Y empieza a tirarle las doce pesetas de la vuelta en todas las posibles direcciones. Cuando acaba, todo sonriente y satisfecho, el cliente lo mira con tranquilidad y dice al tiempo que pone una peseta en la barra:

- ¿Me da otro café?

No hay comentarios: