lunes, 21 de febrero de 2011

Gasolina para el perro

Pues resulta que era un viejecita que tenía una perrita, y como la perrita tenia muchas pulgas, decidió bañarla de gasolina para matarlas. En lo que le vaciaba la gasolina a la pobre perrita, esta salió corriendo de la casa y se fue a quién sabe donde. Entonces sale la viejecita a la calle a buscar a la perrita y va preguntándole a todos los del vecindario si no la habían visto:

- Oiga señor, ¿No ha visto a mi perrita? Es una perrita chiquitita y la eché gasolina por que tenía pulgas, pero de repente salió corriendo, y ...

Y nadie la había visto ...

- Oiga señorita, ¿No ha visto a mi perrita? Es así de pequeña y la eché gasolina por que tenía muchas pulgas pero se me escapó y ...

Hasta que se encuentra con un niño por ahí:

- Oye niño, no has visto a mi perrita, así chiquitita, y la había echado gasolina y se fue corriendo, y ...

- !Ah si señora, como no! Pues resulta que si vi a su perrita, Pero creo que se la debe haber acabado la gasolina porque la estaba empujando otro perrito...

No hay comentarios: