jueves, 24 de marzo de 2011

Últimas palabras

En el funeral de un albañil, un hombre desconocido por la familia llora amargamente, se le acerca la mujer del difunto, y dice:

- ¿Era usted amigo suyo?

- Sí.

- ¿Le quería mucho?

- Sí, sus últimas palabras fueron para mí.

- ¿Ah, sí? ¿y cuáles fueron?

- Mariano, ¡no muevas el andamio!

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